Denuncian corrupción en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí

Internos de la cárcel de mediana y máxima seguridad de Itagüí, La Paz, denuncian irregularidades que ellos atribuyen a la corrupción dentro del establecimiento carcelario.

Imagen de referencia.

Por: Jorge Alberto Carmona Vélez*

 

Desde hace días una cadena de irregularidades está siendo denunciada por internos de La Paz, la cárcel de mediana y máxima seguridad del municipio de Itagüí. Sospechan que se trata de corrupción porque

Empezando por la alimentación. Si bien existen documentos escritos donde se afirma que se les brinda un tipo de alimentación, en la práctica no se cumple ese menú y la pésima alimentación que reciben continuamente les genera problemas gastrointestinales, como úlceras y gastritis intratables.

Las autoridades del penal les entregan un bono para reclamar supuestos alimentos en el expendio, pero en el expendio no mantienen nada y deben recurrir a los kioscos internos donde los precios son exagerados.

Por ejemplo: Una gaseosa 350 cuesta $3.200. Algo similar a lo que ocurre en la cárcel de Pedregal, donde una bolsa de leche cuesta $30.000, un paquete de cigarrillos $25.000, una gaseosa $5.000.

El 90% de los reclusos no tienen capacidad de pagar esos precios abusivos. ¿Por qué las cárceles colombianas se están convirtiendo en antros para el enriquecimiento ilícito por medio de los elevados precios a los internos? Corrupción.

Las irregularidades vienen desde hace más de cuatro años. Para entonces los parientes de los internos podían ingresar comidas caseras en bolsas plásticas el día de las visitas, pero ese beneficio fue quitado súbitamente y sin explicación, a sabiendas de que desde el Instituto Nacional Penitenciario Inpec conocen la problemática con el pésimo contrato de alimentación de la cárcel. Corrupción.

Antes los parientes también podían ingresar elementos de aseo durante las visitas, pero ese derecho les fue negado y el personal de guardia y custodia pidió que esos elementos debían ser dejados en la entrada de la cárcel. Lo reprochable del asunto es que todos los elementos de aseo no llegan a sus destinatarios, parece que se pierden en manos de los guardias. ¿Por qué ocurre esto si los parientes compran esos elementos con tanto esfuerzo? Corrupción.

Algo parecido estaría sucediendo con la ropa que les permiten ingresar cada seis (6) meses. Esa ropa deben dejarla en una oficina donde un funcionario del Inpec se encarga de recibirla, pero de nuevo, las vestimentas no llegan completas a sus destinatarios. Y nadie da razón de donde están las prendas perdidas. ¿Corrupción?

Actualmente la cárcel La Paz, de Itagüí, no cumpliría con los estándares para ser catalogada como de máxima seguridad, ya que pareciera que están en un calabozo de una estación de Policía y no en un establecimiento carcelario. Si bien la capacidad real de La Paz es para tan solo 328 personas, hoy hay un poco más de 1.200 internos a los que los guardias hacinan sin ninguna consideración.

 

Penas cumplidas pero sin libertad

Dos de los fenómenos más graves que estarían sucediendo en la cárcel La Paz es que las personas en estado grave de enfermedad no están recibiendo ningún tratamiento, ni están siendo remitidas a centros hospitalarios (solo habría un médico para atender a más de mil reclusos, y solo atiende algunos días de la semana); y el otro fenómeno grave es que algunas personas están cumpliendo sus condenas pero ni los funcionarios del penal ni de los juzgados proceden para dejarlos en libertad. Es decir, estarían pagando más tiempo de condena sin ninguna explicación.

También habría muchísimas personas con fechas cumplidas para los beneficios administrativos de libertades condicionales y permisos de 72 horas. Pero la cárcel no está haciendo nada para mejorar esta situación.

Las riñas por convivencia son reiteradas a tal punto que en el 2019 se presentaron aproximadamente unas 25 riñas de consideración, la mayoría generadas por el problema de hacinamiento.

Por eso, cómo defensor de DDHH de esta población, y como veedor penitenciario, hago un llamado a la administración del municipio de Itagüí y a los distintos ministerios públicos de Medellín y su área metropolitana para coordinar una visita programada a la cárcel La Paz de Itagüí, también a las cárceles Bellavista y Pedregal hombres, para que escuchemos a los privados de la libertad y busquemos soluciones a sus denuncias.

No podemos permitir que los privados de la libertad sean abusados impunemente por un sistema penitenciario indolente y corrupto.

 

*Defensor de DDHH de la población privada de la libertad en el departamento de Antioquia y presidente de la veeduria ciudadana al sistema penitenciario y carcelario nacional.