Re-Crear: la nueva escuela de Lluvia de Orión

Con este laboratorio social Lluvia de Orión quiere trabajar y brindar herramientas de conocimiento a jóvenes de territorios que han sido afectados por la violencia o el conflicto armado colombiano. En la Comuna 13 inicia esta aventura social.

Los sábados a la 1:30 de la tarde un grupo de jóvenes tienen cita en la biblioteca Centro Occidental de Comfenalco, barrio El Salado, Comuna 13 de Medellín.

Allí actualmente aprenden sobre fotografía, pero hacen parte de un proceso más amplio llamado Escuela Re-Crear: un laboratorio social creado y desarrollado por Lluvia de Orión, dirigido a jóvenes de territorios que han sido afectados por la violencia o el conflicto armado colombiano.

Con Re-Crear, Lluvia de Orión brinda alternativas de edu-comunicación y educación popular que contribuya al empoderamiento de estos jóvenes que, debido a sus contextos de violencia, tienen factores adversos para idear y desarrollar sus proyectos de vida.

 

Hacer memoria para transformar

El nombre Re-Crear se compone de dos palabras Re de recordar, hacer memoria y leer el pasado, y Crear que significa dar forma, expresarse, tomar la iniciativa y emprender la transformación de la vida individual para generar nuevas oportunidades.

Es precisamente lo que buscamos en Re-Crear: que potenciando el conocimiento y fomentando la creatividad de los jóvenes de territorios de violencia, ellos puedan reafirmarse en sus talentos y vocaciones, y empezar a actuar para generarse un camino de oportunidades para la vida.

La escuela ha sido liderada por las jóvenes Stefa Orrego Querubín y Daniela Londoño González. El primer laboratorio de Re-Crear se desarrolla en 2019 en la Comuna 13 de Medellín, gracias al apoyo del proyecto De Jóvenes para Jóvenes de la Fundación Mi Sangre y la financiación de United Nations Democracy Fund (UNDEF).

El enfoque para este 2019 ha sido brindar formación en el tema del Acuerdo de Paz Gobierno-Farc, hacer pedagogía sobre la memoria del conflicto armado en Colombia y, específicamente, la memoria familiar en el contexto de la Comuna 13 de Medellín, de modo que los jóvenes tomen consciencia social de sus vivencias personales y del entorno, para identificar desde la memoria aquello que debe transformarse o reivindicarse.

A su vez, les brindamos formación en técnicas de escritura y narración de historias, mediante la fotografía, el video y la ilustración. Los jóvenes luego representan sus vidas mediante esas técnicas artísticas y se reafirman en la toma decisiones sobre sus proyectos de vida.

El coordinador del taller de escritura fue el escritor Róbinson Úsuga Henao y del taller fotografía estuvo a cargo Cristhian Agudelo, fotógrafo y director del Instituto Henry Agudelo (instituto que a su vez es uno de los principales aliados de Lluvia de Orión).

Cristhian enseñó a hacer visible lo invisible

El pasado sábado 4 de mayo, Cristhian llegó acompañado de fotógrafas invitadas de un proceso llamado Fotolab. Ellas se sumaron a las actividades que para ese día estaban programadas en Re-Crear y compartieron sus conocimientos y sonrisas con los participantes de la escuela.

La actividad comenzó con la lectura de los textos sobre la memoria familiar de los chicos y chicas, desarrolladas en sesiones anteriores, con el fin de plasmar aquellas situaciones que han causado gran impacto a nivel personal y en relación con sus familias. Luego se conceptualizaron los textos para tomar fotografías que los representaran. En este punto las participantes del Fotolab pudieron hacer exploraciones con celular, mientras que los chicos y chicas de Re-Crear pudieron trabajar  con cámaras profesionales facilitadas por Lluvia de Orión.

Se lograron fotos interesantes con ambas herramientas, pero con claras diferencias que se pudieron poner en común.

Adicionalmente el foco del taller fue tomar fotografías desde diferentes puntos de vista logrando capturar distintas imágenes en un mismo momento.

El gran logro del taller fue la empatía que pudieron sentir cada uno de los participantes en medio de la producción de las fotografías que representan sus historias, además se generó un intercambio de conocimientos en donde las chicas con más experiencia acompañaron a los chicos y chicas que apenas comienzan, motivándolos a producir mejores fotografías.