La Comuna 13 tiene su Taller de Escritura Creativa

En este taller se exploran los detalles que deben tenerse en cuenta en el arte de escribir buenas historias a partir de unos temas que se abordan durante todo el año: la identidad, la vida, el amor, la violencia, la memoria, la muerte y la familia.

Los seres humanos vivimos del agua, del sol, del oxígeno, de los alimentos, e indiscutiblemente vivimos de contarnos historias. De hecho, si hay lenguaje hay historias, o como dice el literato Antonio Muñoz Molina: «contar historias es un don tan natural como el instinto de la lengua».

De niños pedimos que nos cuenten un cuento, de adolescentes queremos aprendernos las letras de nuestras canciones favoritas y los adultos nos impresionan con las historias de sus experiencias.

Contamos historias, escuchamos historias, las intercambiamos constantemente con nuestros padres, parientes y amigos. Cavilamos sobre el recuerdo de viejas historias, y al recordarlas, las modificamos, suprimiendo detalles innecesarios o seleccionando momentos significativos, como lo hace el novelista.

Cuentan historias los lugares, los objetos, los libros, las fotografías, las revistas, las personas, las canciones, la publicidad.

«Las que no se sabe, se las inventa», decimos en Antioquia sobre aquellas personas que cuentan más de la cuenta y alborotan a todos con sus historias.

Y es que la memoria cuenta mucho, pero el olvido también. Cuando olvidamos el trozo de una historia real que estamos contando, tenemos que añadir un parche de ficción para poder seguir adelante y no dejar la historia inconclusa.

El olvido es entonces un vacío en el que surgen las historias de ficción. Pero a decir verdad, la ficción también es una necesidad y a veces nos importa poco que una historia sea real o ficticia. Todo depende de las reglas de juego y de quién cuente la historia: si es un periodista en el noticiero del mediodía, queremos que nos cuente historias verdaderas. También deseamos que sean fidedignas aquellas historias que nos cuenta un compañero sentimental: no queremos sentirnos engañados.

Sí, a menudo rogamos que nos cuenten toda la verdad de una historia, pero otras veces preferimos escuchar una mentira antes que una verdad terrible o desagradable. «Prefiero seguir soñando / a conocer la verdad», cantaba Concha Piquer.

A veces nos conforta más una mentira idealista que una verdad descarnada. ¿Se imaginan que Betty la fea y su jefe Don Armando no hubiesen quedado juntos al final de la telenovela? Sería un desastre. En la Colombia de 1999 probablemente la gente habría salido a la calle a protestar.

Necesitamos tanto de la verdad como de la mentira en las historias que nos contamos, y por lo tanto, este taller de escritura en la Biblioteca Pública Centro Occidental del barrio El Salado, Comuna 13 de Medellín, tiene su énfasis en la crónica y en la creación de historias de ficción.

Mentiras y verdades se transmiten por el mismo medio: palabras y frases. Son los materiales básicos con los que se construyen las historias. Exactamente las mismas palabras se pueden usar para mentir o sincerarse.

Pero una historia falsa o verdadera no se compone solo de palabras y frases, sino también de hechos, personajes, tiempos, estructuras e infinidad de detalles, como el clímax, los giros en la trama, el suspenso o el sentido del humor.

La mayoría de historias que contamos tienen un inicio y un fin, incluso, una finalidad. Y para eso este taller literario, para analizar y ensayar toda esa filigrana que hay en la construcción de buenas historias. Corresponde a cada uno de los asistentes decidir qué es lo que quieren escribir: realidad o ficción.

El taller se realiza los jueves a 5:00 a 7:00 p.m. Siempre hay un ejercicio o reto literario para desarrollar en casa y compartir en la siguiente sesión.

En términos temáticos, el taller se enfoca, además de la elaboración de historias de ficción y todos los detalles necesarios para contar bien una historia, en la vida, el amor y la muerte, y en todas esas historias que los asistentes han vivido en sus propias familias y en el territorio de la Comuna 13.

Aquí se añade naturalmente un componente de memoria: de la memoria de la familia a la memoria del territorio, ambos universos en los que grandes historias esperan a ser narradas.

 

¡Entrada libre!

Horario: Jueves de 5:00 a 7:00 p.m.

Lugar: Biblioteca Centro Occidental, barrio El Salado, Comuna 13. Calle 39 D N°112 – 101.

Coordina: Róbinson Úsuga Henao.